En la búsqueda incansable del Roguelike de móviles definitivo (puesto que aún tiene Pixel Dungeon y algunos de sus mods), di con Dead Shell.
Dead Shell es un juego de “acción” y estrategia que se lleva a cabo en mazmorras procedimentales. La acción en este juego no es directa, es más bien, táctica. Elegimos a un soldado entre muchos (que se deben desbloquear) y un arma entre muchas (que se deben desbloquear) para que se genere (aleatoriamente) una zona que vamos a recorrer con simples toques de pantalla en cada sector del mapa. Algunos sectores tienen objetos y enemigos, al tocarlos interactuamos con ellos: los objetos se recogen y con los enemigos empieza el combate.
Con el combate aparece un listado de elementos que empiezan por enemigos y al derrotarlos salen los objetos. Cada toque a un enemigo equivale a un porcentaje de daño (aplican posibilidades de críticos) y luego de cada toque (que es equivalente a un turno) los enemigos te atacan.
Este sistema te anima a atacar a los enemigos que hacen más daño para eliminarlos antes de que te eliminen a ti, o debería ser así. Todo es muy aleatorio, da igual cual ataques porque la diferencia en daño es mínima. No hay forma estratégica de recuperar vida (solo un personaje lo puede hacer), al final del combate pueden darte unos globos de vida que solo recuperan vida perdida en ese mismo combate.
Hay un looteo que se hace con cada combate para conseguir nuevos personajes, nuevas armas, municiones y dinero (que se puede usar para mejorar los personajes) pero es soso y aburrido. Los sistemas de cajas y de looteo están muy de moda en la actualidad y cada vez que abres una de estas cajas siempre hay emoción pero en este juego no te anima en nada.
Puede ser un juego divertido al principio pero luego de unas horas se pierde toda emoción y las ganas de seguir en él: luego de 15 horas de juego ya no provoca seguir entrando.