“1… 2… 3…”
Me parece que son 3, pero no me confío, sé que vienen más.
“4… 5…”
¡Rayos! Mi fusil francotirador se ha quedado sin munición, tengo sólo 40 puntos de salud y 20 de armadura. Necesito salir de aquí, me acorralan.
“4…”
Sólo eliminé a uno, aún quedan 4 y me he quedado sin armadura.
Es una idea loca, pero es la mejor idea que tengo ahora.
“Cuenta hasta 4. Inhala. Cuenta hasta 4. Exhala.”
Recargo mi escopeta, no me queda munición en el fusil de asalto y necesito eliminar por lo menos a 4 enemigos. Se escuchan unos 10 y no dejan de disparar.
¿Una escopeta? No. Mejor las dos.
Me equipo las dos escopetas, una en cada mano, con la munición casi exacta para recargar ambas.
No tengo otra opción, sólo disparar.
“Cuenta hasta 4. Inhala. Cuenta hasta 4. Exhala.”
¿Por qué siento esta emoción, estas ganas de salir…? Debe ser la adrenalina, no hay otra explicación. Saldré.
“6… 5… 4…”
Se agota mi munición y lo único que veo es la mirilla roja y fogonazos de las escopetas. No hay rastro de enemigos en la pantalla, sólo fogonazos y casquillos.
“3…”
Rayos, sin munición. Mis puntos de salud están a punto de llegar a 0 y sólo estoy corriendo para cubrirme.
¡Ja! Sin vida. Fallé. Pero me siento, feliz… Sí, feliz… Adrenalina.
“Cuenta hasta 4. Inhala. Cuenta hasta 4. Exhala.”
Presiona “X”, vamos otra vez…
Wolfenstein: The New Order